Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
Una reciente oleada de ciberataques dirigidos a los sectores de servicios financieros, capital privado y servicios profesionales se ha atribuido a un grupo de e...
Leer artículo →Una empresa fue multada con 10.000 euros tras grabarse una llamada de spam de 46 segundos, donde se detectaron infracciones como no revelar el origen de los dat...
Leer artículo →Se ha publicado un conjunto de casi 800 paquetes maliciosos en el registro npm como parte de una nueva campaña diseñada para distribuir malware multiplataforma...
Leer artículo →