Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
Una importante filtración ha afectado a documentos relacionados con la construcción de la mayor central nuclear de la India. Supuestos planos de sistemas de ing...
Leer artículo →Las aspiradoras robot llevan mucho tiempo recorriendo nuestros hogares sin supervisión. Sin embargo, en algunos modelos de Shark, la limpieza venía acompañada d...
Leer artículo →Google acaba de anunciar el lanzamiento gratuito de sus diseños Noto 3D. Esta iniciativa celebra el Día Mundial del Emoji. Para más detalles, puedes leer la pub...
Leer artículo →