Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
El proyecto WinFsp ha corregido dos vulnerabilidades: CVE-2026-3006 (CVSS 7.0) y CVE-2026-7162 (CVSS 7.8). Ambas vulnerabilidades podrían otorgar a un atacante...
Leer artículo →Los investigadores rastrearon dos campañas que utilizaban identificadores de cliente OAuth falsificados, incluida una que afectó a más de 2 millones de usuarios...
Leer artículo →Los ciberdelincuentes han comenzado a utilizar código PowerShell generado por IA para mapear entornos de Active Directory (AD), lo que supone un cambio signific...
Leer artículo →