Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
Investigadores de ciberseguridad han descrito lo que consideran una nueva clase de ataque capaz de engañar a los agentes de programación de inteligencia artific...
Leer artículo →En lugar de ocultarse en los portátiles y servidores que los defensores vigilan más de cerca, un grupo vinculado a China pasó casi una década escondido dentro d...
Leer artículo →Google informó este viernes que ha emprendido acciones legales contra una red de ciberdelincuencia china, acusándola de utilizar su agente de inteligencia artif...
Leer artículo →