Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
La Base de Datos Legales Nacionales de la Policía (PNLD) ha confirmado que información de contacto de la policía, el gobierno y los usuarios se vio comprometida...
Leer artículo →MikroTik RouterOS presenta una vulnerabilidad en su sistema de autenticación API, careciendo de medidas de seguridad efectivas contra intentos de inicio de sesi...
Leer artículo →La intrusión invisible Un correo electrónico completamente inofensivo, sin enlaces maliciosos ni archivos adjuntos sospechosos, fue suficiente para que el formi...
Leer artículo →