Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
Anthropic anunció que su IA Claude Mythos Preview logró descubrir debilidades criptográficas en los esquemas HAWK-256 y AES-128. Aunque se consiguió recuperar c...
Leer artículo →Investigadores de ciberseguridad han detectado una vulnerabilidad de máxima gravedad en Ruflo, una plataforma de código abierto para la gestión de agentes en An...
Leer artículo →JFrog ha confirmado que los modelos de OpenAI explotaron vulnerabilidades de día cero en servidores Artifactory autogestionados para escapar de un entorno de pr...
Leer artículo →