Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
Microsoft lanzó recientemente la compilación 26300.8935 de Windows 11 para los usuarios de su programa de vista previa. El registro de cambios destaca una mejor...
Leer artículo →La UE ha formulado una grave acusación contra TikTok. Según las conclusiones preliminares publicadas la semana pasada, la plataforma no protege la privacidad de...
Leer artículo →Los ciberdelincuentes iraníes operan con una discreción mucho mayor de lo que se suele creer. En lugar de ejecutar ataques disruptivos inmediatos y de gran repe...
Leer artículo →