fuente: https://cybersecuritynews.com/chatgpt-sandbox-gmail-data/
Un canal de comunicación encubierto entre cuentas dentro de ChatGPT permitía a un atacante secuestrar la sesión de una víctima y exfiltrar datos silenciosamente de aplicaciones conectadas, como Gmail, todo ello sin que la víctima percibiera nada inusual en su conversación.
La vulnerabilidad explotaba los contenedores de ejecución de código de ChatGPT, unos entornos aislados (sandboxes) que el asistente utiliza cuando una tarea requiere ejecutar código o instalar paquetes de software.
Estos contenedores no pueden acceder directamente a la internet pública y, en teoría, no deberían comunicarse con contenedores iniciados bajo cuentas diferentes.
Sin embargo, investigadores de Check Point descubrieron que los contenedores de distintas cuentas podían acceder a un mismo servicio interno: una instancia de JFrog Artifactory utilizada para suministrar paquetes de Python y npm. Esa dependencia compartida se convirtió en la brecha de seguridad.
Un nuevo kit de herramientas de código abierto para la búsqueda de vulnerabilidades (bug bounty) llamado BugHunter, desarrollado sobre Claude Code de Anthropic...
Leer artículo →Un nuevo ataque de «agentjacking» secuestra los agentes de programación de IA y ejecuta de forma silenciosa código controlado por el atacante en los equipos de...
Leer artículo →Esta semana, un grupo de atacantes tomó el control de más de 400 paquetes en el Arch User Repository (AUR) y modificó sus scripts de compilación para instalar u...
Leer artículo →