Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
Una campaña de phishing está explotando los temores en torno a la vulnerabilidad de la billetera COLDCARD, recientemente descubierta, y el presunto robo de 88,6...
Leer artículo →Según la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de EE. UU. (CISA), una vulnerabilidad de seguridad recientemente corregida que afecta a las ve...
Leer artículo →El 4 de agosto de 2026, unos atacantes secuestraron la cuenta de GitHub de un mantenedor y comprometieron keyv y decenas de paquetes relacionados. Este ataque a...
Leer artículo →