Una nueva clase de ataques basados en correo electrónico explota el código CSS común para secuestrar interfaces de correo web, espiar la actividad del usuario e incluso robar contraseñas en tiempo real, todo ello sin depender de JavaScript ni del malware tradicional.
Conocida como "bomba CSS", esta técnica utiliza como arma las funciones de formato habituales presentes en casi todas las principales plataformas de correo web, convirtiendo un correo HTML común en un registrador de pulsaciones oculto capaz de capturar las credenciales mientras las víctimas las escriben.
Gareth Heyes, investigador de PortSwigger, examinó cómo los clientes de correo web como Gmail, Outlook, Yahoo Mail, AOL Mail, Fastmail y ProtonMail procesan el HTML y CSS entrante antes de renderizarlo.
Una nueva vulnerabilidad del kernel de Linux, identificada como CVE-2026-53264, permite a un usuario local ejecutar código arbitrario y obtener privilegios de a...
Leer artículo →Una nueva prueba de concepto revela cómo los atacantes pueden convertir a Microsoft Copilot, el asistente de IA integrado en Microsoft 365, en un cómplice invol...
Leer artículo →La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de EE. UU. (CISA) añadió el 5 de agosto de 2026 tres vulnerabilidades a su catálogo de Vulnerabilida...
Leer artículo →